El vampiro de dientes de hierro y la cacería infantil en la Necrópolis de Glasgow
PANTEÓNLEYENDA◆◆◆◇◇
En septiembre de 1954, entre los niños del barrio obrero de Gorbals corrió el rumor de que una criatura altísima, de ojos rojizos y dentadura metálica, se había llevado y comido a dos chiquillos del rumbo. Sin adultos que los organizaran, cerca de cien menores (desde adolescentes hasta preescolares) se citaron al salir de clases y entraron al viejo cementerio victoriano armados con palos, cuchillos improvisados, varillas, cruces y sus perros. La policía llegó a un panteón lleno de morritos picando arbustos y asomándose a los mausoleos entre el humo rojizo de las chimeneas industriales; sólo lograron dispersarlos cuando trajeron al director de la escuela. La escena se repitió dos noches más con menos participantes hasta que se apagó. Investigadores posteriores lo ligan a un personaje del folclor local con dientes de fierro y a una vecina anciana a la que los niños molestaban por sus empastes metálicos expuestos.