En plena cuarentena de 2020 corrió el rumor de que un licántropo andaba rondando un pueblo chiapaneco. Según la aclaración posterior, arrancó cuando una vecina le contó a un cantante local que había visto algo que ella creía un hombre lobo; el chisme pasó de boca en boca hasta salirse de control y grupos de vecinos salieron de noche armados a buscarlo, con reportes de disparos al aire. Circularon fotos de supuestas garras — con una inconsistencia: cinco dedos largos en un techo y tres en el piso — y audios de aullidos que bien podrían ser de cualquier perro. Los conductores dudan de un hombre lobo europeo en el sur de México y apuntan más a un nahual o a las arpías que la gente del lugar ya reportaba como comunes.