Edificio brutalista de forma cilíndrica que se empezó a levantar en los años setenta y quedó en obra negra cuando su dueño desapareció sin dejar rastro. La leyenda regia dice que lo mandó construir un hombre rico para su hija, que usaba silla de ruedas, y que por eso el interior son rampas en lugar de escaleras; el relato termina con la muerte de la niña al caer desde el nivel más alto durante una visita a la obra. Los albañiles decían oír voces y pasos, y ver siluetas oscuras que se movían en los espacios vacíos. Al deteriorarse se volvió punto de reunión para rituales de ocultismo (velas, marcas y figuras en el sótano) y destino clásico de exploradores urbanos; hace poco alguien la compró y la está reacondicionando como residencia.
FECHA
30 de julio de 2026
VERIFICACIÓN
SIN VERIFICAR
NATURALEZA
Leyenda
CATEGORÍA
Sombra / Shadow person
ÉPOCA
Construcción iniciada en los años 1970, abandonada por décadas; adquirida y remodelada en años recientes