Una familia se mudo en 1986 a una casa de un pueblo de Wisconsin sin nada raro, hasta que en 1987 metieron una litera comprada en una tienda de segunda mano. Casi de inmediato empezaron puertas cerrandose solas, pasos, radios y televisores prendiendose, el dial moviendose solo y una ventana del sotano que aparecia desmontada en el piso. Los ninos enfermaban seguido y toda la familia sonaba con la misma anciana de cabello negro largo y brillo rojizo; el padre dice que una noche vio el garage lleno de llamas con dos ojos en las ventanas, y despues fue empujado escaleras abajo y golpeado repetidamente por algo invisible que le dejaba moretones y una vez le grunio una amenaza de muerte. Un pastor que investigo concluyo que la presencia era demoniaca; la familia enterro la litera en un tiradero, abandono la casa y no volvio.