Como parte del contexto de la zona, el episodio menciona que en un embalse cercano al rancho corre la historia de una víbora gigantesca a la que se le atribuyen numerosos ahogados, y se afirma que existen reportes policiales al respecto. No se desarrolla más allá de la mención de pasada, así que queda como leyenda regional del área de la cuenca del Uinta.