ARCHIVO ABIERTO · SIN VEREDICTO
EXPEDIENTES
El archivo completo de lo registrado: cada caso con su fecha, tipo de fenómeno y las voces que lo confirman o lo desmienten. Toca un expediente para abrirlo en el mapa.
En la costa sureste de India hay un santuario donde, según la tradición local que menciona el episodio, María se manifestó entre los siglos XVI y XVII. Lo llamativo es el presente del sitio: peregrinos católicos e hindúes llegan a pedir por salud, familia y trabajo, con ofrendas y promesas al estilo de la devoción hindú, tratándola como una deidad capaz de transformar las cosas.
Entre finales de los sesenta y principios de los setenta, en un barrio del noreste de El Cairo, multitudes aseguraron ver una figura femenina luminosa posada sobre el techo de una iglesia copta. No fue una vez: se repitió durante meses y jaló a miles de curiosos de distintas religiones. La Iglesia Ortodoxa Copta reconoce el fenómeno como auténtico.
Una tarde de agosto de 1879, en un pueblo del oeste de Irlanda, alrededor de quince personas dijeron ver a María acompañada de otras figuras sagradas junto al muro de la iglesia del lugar. No hubo mensaje ni palabras: la presencia solo se mostró y se mantuvo a la vista. El episodio la cita como el caso aprobado por el Vaticano con más testigos simultáneos.
El episodio ubica en Zaragoza la aparición mariana más antigua de la que se tiene registro, fechada alrededor del año 40 de nuestra era. Mientras predicaba junto al río Ebro, el apóstol Santiago habría tenido una visión de María. De esa raíz española salió después el molde narrativo que se repitió en decenas de advocaciones locales y que acabó replicándose en América.
Después de la derrota en Tenochtitlan y la huida conocida como la Noche Triste, las tropas de Cortés se refugiaron en un cerro cercano al pueblo de Tlacopan. Ahí, cuenta la leyenda, se les manifestó una figura mariana que les dio consuelo y la promesa de que terminarían venciendo. El caso se liga a la imagen que un soldado trajo consigo desde Europa, la primera advocación mariana llevada al centro de México.
Según la tradición que el episodio desmenuza, en el cerro del Tepeyac —antes santuario de la diosa madre Tonantzin y luego ermita cristiana— una figura femenina se manifestó varias veces ante un indígena y le pidió avisar al obispo. Como prueba, al abrir su manto cayeron flores fuera de temporada y quedó impresa la imagen que hoy se venera en la basílica. Los conductores contraponen esa versión con la hipótesis terrenal: una pintura al óleo de estilo flamenco hecha por un pintor indígena formado en el convento de San Francisco, cuyo crédito quedó borrado. Señalan además que ningún contemporáneo del supuesto milagro lo registró y que la leyenda tomó fuerza más de un siglo después.