ARCHIVO ABIERTO · SIN VEREDICTO
EXPEDIENTES
El archivo completo de lo registrado: cada caso con su fecha, tipo de fenómeno y las voces que lo confirman o lo desmienten. Toca un expediente para abrirlo en el mapa.
Bajo el edificio hay un entrepiso al que se llega por una escalera al fondo de un pasillo y que normalmente permanece cerrado con llave. La leyenda escolar dice que de ahí salen túneles que conectan con otra primaria de la misma época en Juárez, la Federal 1. Los conductores recuerdan que en una visita anterior alcanzaron a ver una boca que parecía un túnel, pero estaba derrumbada, y esta vez no pudieron entrar porque nadie traía la llave. El dato de contexto que dan es que la ciudad quedó sembrada de túneles desde los años de la Revolución.
El fabricante que se quedó con el negocio de las tablas parlantes en Baltimore contaba que fue el propio tablero el que le indicó levantar una nueva planta. En 1927, durante la obra de ese edificio, cayó desde la azotea y murió. La coincidencia entre el consejo atribuido a la tabla y el accidente en la construcción convirtió el episodio en una de las leyendas fundacionales del objeto.
El Chollima es el caballo volador de la mitología coreana, equivalente al Pegaso griego: su nombre alude a la distancia enorme que podía cubrir en un solo día, casi el largo de la península. La versión original cuenta que nadie logró domarlo y por eso terminó ascendiendo al cielo. En Corea del Norte lo bajaron de vuelta a la tierra convertido en propaganda: hay una estatua monumental de decenas de metros donde el caballo carga a un obrero con un documento del partido y a una mujer con arroz, y su nombre bautiza equipos deportivos, estudios de cine y campañas de desarrollo económico.
Antes de que existiera cualquier nombre moderno para el críptido, los pueblos nativos del centro de California ya lo estaban dibujando. En abrigos rocosos de esa zona hay pinturas de una figura alta y velluda acompañada de figuras más pequeñas que se leen como su familia, atribuidas a unos cinco siglos antes de la llegada de los europeos. El episodio las usa como argumento de antigüedad: la tradición del hombre salvaje del bosque no nace con la prensa del siglo XX ni con la fotografía, y las lenguas nativas de Norteamérica tienen decenas de nombres distintos para él.
Leyenda irlandesa sobre un hombre de baja estatura y con una joroba pronunciada, aficionado a la musica, que vivia junto a una colina con fama de estar habitada por hadas. Al pasar de noche por ahi escucho a las criaturas repitiendo una tonada que solo nombraba dos dias de la semana, y en el compas exacto se atrevio a completarla agregando el tercero. Lejos de castigarlo, la reina de las hadas lo premio quitandole la joroba y dandole oro. Un segundo jorobado de otra aldea quiso repetir la hazana por codicia, canto fuera de ritmo y termino cargando las dos jorobas encimadas.
El episodio propone que detrás de la ogresa de Leicester hay una mujer real del siglo XV: una monja dominica que vivía como ermitaña en una cueva del bosque, vestía el hábito largo y negro de su orden y desde ahí atendía a una colonia de leprosos apartada del pueblo. Murió en 1455 y la iglesia de Swithland conserva una placa de bronce en su memoria además de una estatua suya cubierta con un velo. La hipótesis es que la mujer de negro que cuidaba cuerpos con la piel deshecha se transformó, por teléfono descompuesto de generaciones, en la bruja que desollaba niños.
En la vision mexica el parto era una batalla real entre la madre y la criatura por el alma que habia que arrebatarle a los dioses. Si la madre moria se le honraba como a un guerrero caido, pero el alma del hijo que no alcanzo a nacer bajaba al inframundo y volvia convertida en un ser vampirico al servicio de deidades como Tezcatlipoca y Tlazolteotl. Podian regresar al mundo unos pocos dias al ano, con la piel palida, unas larguisimas y un baston con una cabeza clavada, o bien en forma de vibora o coyote; se llevaban ninos y provocaban ataques convulsivos. Tambien aguardaban a los hombres en los cruces de caminos para seducirlos, embarazarse y matarlos en el acto, y se les dejaba comida en esos cruces para entretenerlas hasta que las alcanzara el amanecer.
En 1914 los britanicos arrestaron a las dos familias alemanas que tenian plantaciones en esta isla de Singapur por considerarlas enemigas de la corona. Segun la leyenda, la hija pequeña de una de ellas huyo al bosque durante la detencion y su cuerpo aparecio dias despues al pie de una cantera, cubierto de hormigas. Trabajadores de las plantaciones la enterraron en una colina y con los años le levantaron una pequeña ermita amarilla donde se le reza por buena suerte, sobre todo para los juegos de azar. Un isleño emigrado a Australia dijo haber soñado tres noches seguidas con la niña pidiendole una muñeca especifica, la compro y la llevo al santuario en 2007; desde entonces la Barbie es el objeto central del altar y recibe ofrendas de maquillaje, perfume y aparatos electronicos.
El barco fantasma más citado del mundo se asocia a la época dorada del poder marítimo neerlandés. La versión más difundida cuenta que un capitán, empeñado en doblar el cabo con el viento en contra, se negó a refugiarse en la bahía y jura seguir intentándolo hasta el día del juicio: nunca llegó a puerto y quedó condenado a dar vueltas por esas aguas. Los relatos escritos más viejos, de finales del siglo XVIII, describen tripulaciones que en plena tormenta ven venir un velero a punto de embestirlas hasta que la figura se deshace en una nube oscura. Verlo se toma como augurio de desgracia, y otra vertiente de la leyenda lo pinta como una especie de mensajero que intenta entregar cartas a gente que ya murió en el mar.
El episodio cuenta que en 1936, entre cien y ciento cincuenta niños escoceses pasaron tres noches seguidas intentando dar caza a una Dama de Blanco que, según el rumor, andaba merodeando por un descampado del barrio. Los conductores la conectan con el arquetipo de la mujer fantasmal que llora de noche y anuncia muerte, presente en la banshee irlandesa y en la Llorona mexicana.
Espíritu femenino de cabello largo y vestido blanco que, dice la tradición, aparece junto a los troncos espinosos de la ceiba peinándose y espera a hombres borrachos que se meten a la selva. Los seduce y los lleva caminando hasta un nopalar; cuando el hombre intenta tocarla, la figura se transforma en un ser monstruoso y lo lanza entre las espinas. El episodio explica su origen: era una diosa maya asociada a la muerte y al autosacrificio, representada colgando de un árbol, que tras la evangelización fue reinterpretada como demonio seductor y castigador. Otra versión la vuelve una mujer libre y bondadosa, despreciada por el pueblo, de cuya tumba brotaron flores.